La partida de Griselda López deja un profundo pesar en el periodismo, la educación y la cultura panameña. Su vocación de enseñar, su obra literaria y su compromiso con el país permanecen en quienes encontraron en ella una maestra, una colega y una guía.
Dirigió la Escuela de Periodismo de la Universidad de Panamá y Canal Once, hoy SERTV. Desde las aulas, los medios y la literatura, dedicó su talento a formar profesionales y a reflexionar sobre la comunicación y el papel de la mujer en la sociedad.
Para el expresidente Ernesto Pérez Balladares y su esposa, doña Dorita, su fallecimiento tiene también una dimensión cercana. Durante el quinquenio 1994–1999, Griselda acompañó el trabajo del Despacho de la Primera Dama, aportando su experiencia a dos iniciativas de profundo sentido social: la formación de comunicadoras rurales y el proyecto Por una Comunidad Libre de Drogas.
La primera abrió espacios para que mujeres campesinas e indígenas aprendieran a comunicar las necesidades y aspiraciones de sus comunidades. Con el apoyo de UNESCO y Radio Nederland, la Red Nacional de Comunicadoras Populares impulsó una capacitación que vinculaba la comunicación con la participación y el liderazgo comunitario. La radio ofrecía una herramienta para que esas voces llegaran más lejos.
El alcance de aquella experiencia quedó recogido en la autobiografía del expresidente, El Panamá que construimos. Allí recuerda a una joven participante que, con los años, avanzó en los medios nacionales y llegó a convertirse en empresaria. Era una de aquellas semillas sembradas durante la gestión de doña Dorita que encontraron terreno para germinar.
En el proyecto Por una Comunidad Libre de Drogas, Griselda contribuyó a otro esfuerzo esencial: la prevención. La iniciativa promovía la participación de las familias y las comunidades, y reconocía en la comunicación una herramienta para fomentar hábitos saludables y ofrecer mejores oportunidades a la juventud.
Doña Dorita la recuerda con palabras que expresan tanto admiración como afecto: “Una mujer especial, muy dedicada y comprometida con su país. Muy trabajadora e inteligente. ¡Una gran patriota!”.
Ese recuerdo forma parte de su legado. Junto a los libros que escribió y las generaciones de periodistas que ayudó a formar, permanece su disposición a poner el conocimiento al servicio de los demás.
El Dr. Ernesto Pérez Balladares y la licenciada Dorita Boyd de Pérez Balladares honran su memoria y expresan sus sentidas condolencias a sus familiares, amigos, colegas y discípulos. Panamá conserva la huella de su inteligencia, su trabajo y su amor por el país.