Panamá: «La Cenicienta» en el uso del celular

Fuimos el último país de América Latina, después de Haití, en tener telefonía celular…

 

Mientras muchas personas en el planeta disfrutaban desde inicio de los años 80 del avance de la tecnología celular, en Panamá seguíamos intentando llamar a través de un entramado de cables que solo daban acceso a una rudimentaria y cada vez más deteriorada telefonía fija. No fue sino hasta 1996, durante la administración de Pérez Balladares, que dimos el primer paso para acceder a este fantástico mundo de las comunicaciones. Nos convertimos en el último país de América Latina, después de Haití, en brindar el servicio de telefonía celular.

Es interesante ver la cobertura que en aquella época hicieron los medios de comunicación al anuncio del gobierno sobre los resultados del proceso de licitación de la banda A, para la prestación del servicio de telefonía móvil celular en todo el territorio de la República por un período de 20 años renovables. El vencedor fue la estadounidense BellSouth, en alianza con Multiholding, que pagó por el derecho 72,6 millones de dólares. Motorola fue el segundo mejor postor, al ofrecer 42 millones de dólares, de modo que no pudo entrar en este mercado.

En aquellos días, la Bell South Internacional era la mayor compañía de telecomunicación regional de EE.UU., cubriendo todo el sureste de ese país con 25 millones de abonados, de los que 4 millones utilizaban su servicio de telefonía celular, según la empresa. En otras fronteras, la compañía operaba en 16 países con 1 millón de líneas celulares, entre los que estaban Argentina, Chile, Uruguay, Venezuela e Israel.

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Un cable de la agencia de noticias Inter Press, fechado el 1 de febrero de 1996 y escrito por Silvio Hernández, decía “Panamá llega tardíamente a telefonía celular“. Más sorprendente era lo que seguía a continuación:

… “Panamá dejó de ser la cenicienta de América en el uso de un servicio al cual llega con casi cinco años de retraso.

… el Estado obtuvo por la concesión una suma que excedió los 27 dolares por habitante, lo cual fue considerado por un portavoz del gobierno como el precio mas alto del mundo pagado por un servicio de ese tipo.

La misma compañía estadounidense, la Bell South Company, pagó a razón de 4,50 dolares por habitante por la telefonía celular en Venezuela, mientras que en Colombia esa misma compañía dio 16 dolares, según informo el secretario general del Ministerio de Planificación y Política Económica de Panamá, Juan Alemán.

Alemán, quien supervisó la licitación junto a otros altos funcionarios panameños, afirmó que los 72,6 millones de dolares pagados por la Bell, que supero en 56,6 millones el precio base solicitado por Panamá, es un indicativo de la plena confianza de los inversionistas en el futuro del país“.

La reseña de la agencia internacional continuaba explicando que la razón de nuestra demora para la entrada de la telefonía celular  fue la carencia de legislación que facilitara la explotación privada de las telecomunicaciones y la “férrea resistencia de los trabajadores” del sector  y otros actores de la vida nacional a impulsar un proceso de privatización del servicio.

También resultaba interesante lo declarado por el representante de la Bell, Luis de la Roca, a Inter Press: “… la elevada suma ofrecida, que supero en casi 30 millones de dolares la de otros competidores, se debe a que la experiencia de esa compañía en materia de telefonía celular le permite evaluar con precisión el valor de un proyecto“.

El 27 de junio de 1996 el presidente Ernesto Pérez Balladares realiza la primera llama desde un teléfono celular en Panamá. Así Bell South  iniciaba de manera oficial sus operaciones en el país.

Diez días antes, el mandatario realizó una visita a las instalaciones de esa empresa y declaró que, «aun antes de tiempo, están prácticamente listos para iniciar operaciones… esto habla muy bien de la capacidad de esta compañía».

En víspera del inicio de operaciones, el presidente de la junta directiva de Bell South en Panamá, Rogelio Miró, aseguró a la prensa que tenían diez torres de retransmisión instaladas en la capital. Mientras, el jefe de mercadeo de la estadounidense, Jesús Barona, ofreció algunos detalles del funcionamiento de la telefonía celular móvil, entre ellos el asunto de los precios de los teléfonos, que costaban entre los 300 y 600 dólares y su mensualidad estaba entre los 40 y 50 dólares. Inicialmente, el minuto tuvo un costo que oscilaba ente los 45 y lo 50 centavos de dólar.

De acuerdo con la normativa, los servicios de telecomunicaciones fueron otorgados en concesión en dos tipos distintos, denominados Tipo A y Tipo B.

El rasgo distintivo entre éstos es que uno establece un régimen de exclusividad temporal en el mercado y el otro no.

El término “exclusividad temporal” simplemente significa que la concesión se otorga a una sola empresa o a un número limitado de ellas, determinando así de forma intencional una estructura de mercado monopólica u oligopólica. Se definen estos tipos en el artículo 7 de la Ley Nº 31, del 8 de febrero de 1996, «por la cual se dictan normas para la regulación de las telecomunicaciones en la República de Panamá«:

1. Servicios Tipo A: Constituyen los servicios que, por razones técnicas o económicas, se otorguen en régimen de exclusividad temporal, o a un número limitado de concesionarios que operarán en régimen de competencia.

2. Servicio Tipo B: Los demás servicios de telecomunicaciones que se otorguen libremente en régimen de competencia.

Otro dato importante, según la Ley de Telecomunicaciones: Los servicios de Tipo A requieren concesiones otorgadas por el Consejo de Gabinete, mediante licitación pública, previo concepto favorable del Ente Regulador.

La ley faculta al Ente Regulador para determinar el tipo de concesión aplicable y para que establezca los casos en que las concesiones deban otorgarse en régimen de exclusividad temporal o a un número limitado de concesionarios.

El Ente Regulador, por medio de la Resolución JD-025 del 12 de diciembre de 1996, clasificó los servicios de telecomunicaciones y determinó que el servicio de telefonía móvil celular para las bandas A y B es un servicio Tipo A. Antes de eso, estas frecuencias para el servicio de telefonía móvil celular fueron asignadas mediante la Ley Nº 17, del 9 de julio de 1991.

Tanto las concesiones Tipo A y Tipo B tienen una duración de 20 años y sus renovaciones no pueden exceder igual término.

Las concesiones para la explotación de los servicios Tipo A debían cumplir con los requisitos señalados en la Sección Primera, Capítulo II, Título II, de la Ley de Telecomunicaciones. Se precisaba además que mientras se encontrara vigente algún contrato de concesión para brindar servicios de telecomunicaciones en régimen de exclusividad temporal (período que venció el 1 de enero de 2003) dentro de la República de Panamá, ningún otro concesionario podía prestar dichos servicios, salvo aquellos autorizados en sus respectivos contratos de concesión, para los servicios de telefonía móvil celular en las bandas A y B.

Por otra parte, las disposiciones que en materia de telecomunicaciones dictara la República de Panamá respetarían las condiciones marcadas en los contratos de concesión para las bandas A y B del servicio de telefonía móvil celular. 

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