“La vida es el mayor bien, el más sagrado. Políticas adecuadas en materia de salud constituyen no solo un empeño del gobierno sino un deber inaplazable.” Ernesto Pérez Balladares, inicio de su mandato.
Cuando inició en septiembre de 1994 el quinquenio del presidente Pérez Balladares, la salud pública ocupó el centro de su agenda social. La pregunta que inevitablemente surge es si ese compromiso se tradujo en resultados concretos. Los datos, las inversiones y las reformas estructurales implementadas durante el periodo 1994–1999 permiten responder con claridad.
El diagnóstico inicial: un sistema en crisis
Cinco meses después de asumir el cargo, el 9 de febrero de 1995, el presidente describió ante el país el estado real del sistema sanitario panameño. El panorama era crítico:
- Condiciones precarias en centros de salud a nivel nacional
- Hospitales estatales con infraestructura deteriorada
- Abandono de políticas efectivas de prevención de enfermedades
- Deficiente nutrición en amplios sectores de la población urbana y rural
- Ausencia de una política nacional integral de salud pública
Lejos de ser una sorpresa, este diagnóstico ya había sido identificado y abordado en el Programa Económico y Social presentado por Pérez Balladares antes de las elecciones. La diferencia fue la voluntad política para ejecutar soluciones estructurales con planificación y disciplina fiscal.
Inversión y reorganización del sistema de salud
Durante sus cinco años de gobierno, la administración Pérez Balladares destinó 105.5 millones de balboas a la modernización del sistema de salud y de los servicios sanitarios del país. Esta inversión estuvo acompañada de una profunda reorganización institucional.
Uno de los pasos clave fue la reestructuración de las Regiones de Salud, formalizada mediante la Resolución de Gabinete No. 129 del 15 de mayo de 1995. El país quedó organizado en regiones sanitarias que incluían Chiriquí, Bocas del Toro, Coclé, Colón, Darién, Veraguas, Los Santos, Herrera, Panamá Oeste, Panamá Este, Región Metropolitana y San Miguelito. Posteriormente, en 1997, se incorporó la Región de Salud Ngäbe-Buglé, tras la creación de la comarca.
El legado del quinquenio 1994–1999
1.- Infraestructura sanitaria sin precedentes.
- Construcción de 7 hospitales nuevos.
- Edificación de 28 puestos de salud.
- Rehabilitación de 55 instalaciones sanitarias existentes.
2.- Fortalecimiento de la atención primaria.
Se ampliaron y modernizaron cerca de 80 centros de atención, con énfasis en áreas rurales, comarcales y periurbanas, particularmente en Panamá y Colón, reduciendo brechas históricas de acceso.
3.-Modernización institucional y modelo de patronatos.
Se impulsaron reformas orientadas a:
- Descentralización administrativa.
- Separación de funciones.
- Mayor eficiencia operativa.
Destacó la implementación del modelo de Patronatos, una gestión compartida entre el Estado y la sociedad civil, diseñada para reducir burocracia, mejorar procesos de compra y asegurar mantenimiento adecuado de las instalaciones. Este modelo permitió que hospitales regionales resolvieran cirugías y tratamientos especializados sin trasladar pacientes a la capital.
4.- Reordenamiento de la red pública.
Se redefinieron funciones de hospitales de segundo nivel y regionales, y se avanzó en la integración progresiva de servicios entre el MINSA y la CSS en zonas piloto.
5.- Modernización de los programas de salud pública.
Se fortalecieron programas nacionales con impactos medibles:
- Inmunización: Coberturas superiores al 90% contra polio, sarampión y rubéola.
- Introducción de nuevos esquemas de vacunación y fortalecimiento de la cadena de frío.
- Salud materno-infantil: Reducción de la mortalidad infantil y expansión del control prenatal.
- Control de enfermedades transmisibles: Refuerzo de programas contra tuberculosis, malaria y dengue; consolidación del PROBIDSIDA.
- Nutrición: Programas de alimentación escolar y comunitaria en zonas de pobreza extrema.
6.- Prevención del consumo de drogas.
Se desarrollaron programas preventivos en coordinación con el sistema educativo, abordando la drogadicción como un problema de salud pública.
7.- Cooperación internacional.
Se concretaron proyectos con OPS/OMS, BID y Banco Mundial para:
- Atención primaria.
- Capacitación del recurso humano.
- Vigilancia epidemiológica.
- Reorganización del sistema de salud.
8.- Fortalecimiento del recurso humano.
Incluyó educación continua, incentivos para áreas de difícil acceso, ampliación de plazas rurales y nuevos centros de práctica para internos y residentes.
9.- Marco legal de salud pública.
- Actualización de normas de bioseguridad.
- Reforzamiento de la vigilancia epidemiológica.
- Normativas para control de alimentos y zoonosis.
10.- Avances legislativos claves.
- Ley 36 del 17 de mayo de 1996: Control del plomo en combustibles.
- Normativas de seguridad y salud ocupacional.
- Ley 42 de 1999: Protección y atención de personas con discapacidad.
11.- Primeros avances en digitalización.
Se introdujeron bases de datos epidemiológicas estandarizadas y protocolos unificados de vigilancia sanitaria.
12.- Saneamiento básico y agua potable.
Se ejecutaron programas conjuntos con IDAAN y MIVI para:
Ampliar acceso a agua potable
- Construir y rehabilitar acueductos rurales e indígenas.
- Mejorar alcantarillado urbano.
- Fortalecer el control de vectores como el dengue.
Línea de tiempo de la transformación sanitaria
1994: Diagnóstico del sistema y diseño del plan quinquenal.
1995: Expansión de la atención primaria, inicio de la construcción y renovación de puestos y centros de salud.
1996: Inicio de hospitales regionales y adopción del modelo de patronatos.
1997: Modernización institucional MINSA–CSS y vigilancia epidemiológica. Primeros avances de digitalización de datos.
1998: Entrada en funcionamiento del Hospital San Miguel Arcángel y se crea el Patronato HSMA (Ley 28 de 1998).
1999: Resultados medibles en indicadores sanitarios nacionales.
Nuevos hospitales construidos
- Hospital San Miguel Arcángel (San Miguelito) – Inaugurado en 1998.
- Hospital Dr. Aquilino Tejeira (Penonomé).
- Hospital Cecilio A. Castillero (Chitré).
- Hospital de Chiriquí Grande (Rambala, Bocas del Toro) – Inaugurado en 1999.
- Hospital Regional Dr. Luis “Chicho” Fábrega (Santiago de Veraguas) – Entregado en 1999.
- Hospital Regional Nicolás A. Solano (La Chorrera) – Inaugurado en 2000.
- Hospital Regional Dr. Rafael Estévez (Aguadulce) – Inaugurado en 2001.
Eficiencia del gasto y sostenibilidad fiscal
La inversión en salud fue posible gracias a:
- Ingresos derivados de la corporización de empresas estatales.
- Cooperación internacional.
- Manejo fiscal prudente.
El Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD), creado mediante la Ley 20 de 1995, permitió financiar obras sociales utilizando exclusivamente los intereses generados, sin comprometer el capital ni incrementar de forma significativa la deuda externa.
Un ejemplo destacado fue el Proyecto de Salud Rural, financiado por el Banco Mundial con 42 millones de dólares, enfocado en nutrición infantil, salud materna, agua potable, saneamiento básico y fluoración de la sal.
Datos adicionales
Tras la culminación del Hospital San Miguel Arcángel se aprobó un nuevo modelo de gestión para mejorar la prestación de los servicios de salud, mediante la Ley 27 de 1 de mayo de 1998. Con esta legislación, se crea la Coordinadora Nacional de la Salud o Consalud, que era un modelo de administración público-privada, y que tenía el fin de coordinar la financiación y contratación de los servicios de atención médica en todo el país. Sus dignatarios titulares eran la Contraloría General de la República, la Caja de Seguro Social (CSS), los ministerios de Economía y Finanzas y de Salud (Minsa).
Luego de esto, se creó el Patronato del Hospital Integrado San Miguel Arcángel (HISMA), máxima autoridad colegiada de la institución, mediante la Ley 28 del 11 de mayo de 1998. Este nuevo esquema de trabajo permitió la puesta en ejecución de Contratos-Programa con la CSS y atender simultáneamente a la población asegurada y no asegurada.
Durante este periodo se fortaleció la red de policlínicas de la CSS. Como referencia histórica, la Policlínica Dr. Ernesto Pérez Balladares, Padre, ubicada en Boquete, Chiriquí, recibió mejoras continuas durante el quinquenio, aunque su construcción original data de 1968.
A continuación, para los amantes de los #tbt, dejamos la cuña televisiva de la inauguración del HISMA.