Estas fueron las históricas palabras pronunciadas por el general Omar Torrijos Herrera en el marco de la sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que se realizó en Ciudad de Panamá entre el 15 y el 21 de marzo de 1973. Fue la primera vez que esta instancia para asuntos de guerra y paz se reunía fuera de su sede en Nueva York. Un hito que pudo lograrse gracias a la intensa campaña internacional que impulsó Torrijos para denunciar la situación colonial del Canal de Panamá y ganar compañeros de viaje en nuestra decisión de recuperar la soberanía sobre esa franja.
Aunque Washington usó su poder para bloquear una fuerte resolución final que lo condenara, 13 de los 15 miembros del Consejo apoyaron una declaración que reconoció la necesidad de revisar el estatus del Canal y avanzar hacia un nuevo acuerdo. Naturalmente, EE.UU. votó en contra de ese pronunciamiento y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte se abstuvo.
Esta sesión ayudó a crear el clima político internacional necesario para que llegar con éxito a la firma de los Tratados Torrijos-Carter; pero también sentó un precedente notable de cómo un país pequeño puede influir en la política internacional con una estrategia bien ejecutada.
Del material audiovisual conservado de La Revista Nacional, filmado en 34 mm en por John H. Heymann y Jorge Carrasco, recuperamos un segmento que recoge los entretelones de ese Consejo de Seguridad de la ONU realizado en nuestro país. Más interesante aún, podemos apreciar la intervención del general Torrijos en la que inmortalizó su idea de que Panamá nunca será una estrella adicionada a la bandera estadounidense.