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ACP: El primer administrador

Alberto Alemán Zubieta tuvo la habilidad de convencer, primero a nuestra propia gente y luego al mundo, de que se podía hacer las cosas bien. A lo panameño, pero bien.

Un mes antes de que se realizara en Panamá el Congreso Universal del Canal, Gilberto Guardia Fábrega dejaba su cargo como administrador de la Comisión del Canal. Su gestión, como el primer panameño al frente de esta agencia del gobierno estadounidense, sobresalió gracias a varios programas de mantenimiento y mejoras realizados en la infraestructura interoceánica. Fue sustituido el 17 de agosto de 1996 por el ingeniero Alberto Alemán Zubieta.

Recordemos que la Comisión del Canal operó entre el 1 de octubre de 1979 y hasta el 31 de diciembre de 1999 para manejar, mantener y mejorar la vía hasta la transferencia total. Durante esos veinte años, funcionó bajo el régimen de una Junta Directiva binacional, integrada por cinco estadounidenses y cuatro panameños, todos nombrados personalmente por el presidente de los Estados Unidos. En los primeros diez años de sus operaciones, un norteamericano sirvió como administrador y un panameño de subadministrador. Luego, a partir de enero de 1990, de acuerdo con lo establecido por el Tratado, un panameño sirvió como administrador y un estadounidense como subadministrador.

El sustituto

La Estrella de Panamá                              4 de junio de 1996

Egresado de las escuelas de Ingeniería Civil e Industrial de la Universidad de Texas A&M, Alberto Alemán Zubieta inició su trayectoria profesional desde muy joven en el campo de la construcción; desempeñándose como presidente de CUSA, una de las compañías constructoras más grandes de la República de Panamá.

Su vinculación con el Canal tuvo su punto de partida cuando aceptó presidir el Blue Ribbon Engineering Committee, un grupo de ingenieros panameños que ad honorem sirvieron como peritos para determinar las condiciones de la vía interoceánica. El  desempeño eficiente de Alemán Zubieta le sirvió de credencial para que el mandatario norteamericano en 1996, Bill Clinton, lo designara presidente de la Comisión binacional. Dos años después, el presidente Ernesto Pérez Balladares, convencido de la capacidad de Alemán Zubieta, lo escogió para ser el primer administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP);  creada por el Título XIV de la Constitución para que los panameños asumieran su rol histórico de operar y mantener el Canal.

Hasta el 31 de diciembre de 1999, el ingeniero Alberto Alemán Zubieta estuvo simultáneamente en los dos cargos, asegurándose de que las decisiones tomadas bajo la Comisión continuaran sin traumas con la nueva ACP.

El alcance de su gestión

En su libro El Panamá que construimos, el Dr. Pérez Balladares señala:

«… era el que tenía prácticamente todo el conocimiento y la capacidad para iniciar, como efectivamente lo hizo, el proyecto de ampliación, la mayor obra de modernización del Canal desde su apertura en 1914. Su gestión dejó la mesa servida, desde el punto de vista técnico, para que la mayoría de los panameños decidiéramos con conocimiento de causa aprobar el tercer juego de esclusas.

Alberto también tuvo la habilidad de convencer, primero a nuestra propia gente y luego al mundo entero, de que se podía hacer las cosas bien; a lo panameño pero bien. Probó que el Canal es un mecanismo de desarrollo para el país, generando réditos económicos muy importantes que hoy día continúan. Durante su administración, que duró hasta 2012, retomó la labor de Fernando Manfredo de promocionar el sentido de orgullo del Canal; impulsó a nivel internacional el reconocimiento de la importancia de nuestra industria marítima y proyectó la vía interoceánica como un exitoso modelo de operación. En resumen, Alemán Zubieta fue como la última pieza del rompecabezas para que el Canal pasara de ser una simple maravilla de la ingeniería moderna a tener alma propia, impregnada con el espíritu nacional panameño.

Más allá de poner a Panamá como la piedra angular del sistema de transporte global, bajo su liderazgo la excelencia, integridad y transparencia de la gestión canalera hicieron de la ACP una verdadera entidad autónoma con estándares completamente diferentes a los de cualquier otra agencia del país. Por eso, ni los escándalos de corrupción de Ricardo Martinelli o el mal llamado caso de los Panamá Papers, con todo y su alcance internacional, afectaron la credibilidad internacional de esta institución. Está entre las más sólidas y serias de América Latina, haciendo la demostración filosófica de que NO es verdad que todas las estructuras manejadas por un Estado funcionan mal. En la ACP prevalecen los auto controles rigurosos ejecutados por un inspector general, auditores externos y la Contraloría General de la República. Esta última no puede ejercer el control previo como lo hace en otros organismos, para evitar así la burocracia y politiquería propia de la mayoría los procesos gubernamentales».

Un reencuentro interesante

En noviembre de 2022 el presidente Pérez Balladares y el ingeniero Alemán Zubieta tuvieron la oportunidad de intercambiar anécdotas y reflexiones en torno a la cadena de acontecimientos en uno de los periodos más intensos y determinantes de Panamá: la recuperación de la democracia a partir de 1990 y la preparación de la nación para asumir el control de la vía interoceánica por efecto de los Tratados Torrijos Carter.

Ambos fueron los invitados especiales para estrenar el Foro Antesala al Futuro, organizado por Multibank, que se realizó a sala llena en el JW Marriott de Panamá.  Además de recordar los momentos más determinantes de aquel periodo, observaron el presente y se animaron a imaginar una parte del futuro. En el ejercicio, ponderaron asuntos tan delicados como los cambios constitucionales que puedan afectar las operaciones del Canal y la forma como se elige nuestro poder Legislativo.  Clic aquí para ver el vídeo-resumen de este evento.

A continuación, les dejamos un vídeo producido con material de la serie de audiovisuales conocida como «Panamá un Canal en Transición«; producida desde mediados de la década de los noventa para difundir información sobre los procesos que se desarrollaban en el seno de la vía interoceánica de cara al histórico 31 de diciembre de 1999.

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